Una embarazada prepara su bolsa del hospital

Bolsa de hospital para el bebé

5 cosas que no pueden faltar

  • 6 min

Si ya estás poniendo tu casa a punto para el gran cambio que va a vivir tu familia, preparando la habitación del bebé o colocando el cambiador, quizás también sea el momento para ponerse manos a la obra con la preparación de la bolsa del hospital para el bebé.

Lo recomendable es preparar esta bolsa una vez entrada en la semana 37 de gestación, ya que a partir de entonces el embarazo se considera a término y, por tanto, tu pequeño aventurero podría nacer en cualquier momento. Lo de la semana 37, no obstante, es orientativo. No pasa nada si eres una reina de la precaución y la preparas antes. ¡Mejor para ti! Tampoco, si eres de las que lo dejas todo para última hora, aunque en este caso te recomendamos no apurar demasiado los tiempos: ¡Si te esperas a que lleguen las primeras contracciones para preparar la bolsa de hospital para el bebé es posible que luego con las prisas y los nervios se te olvide algo!

En todo caso, la prepares antes o después, hay algunos elementos que no pueden faltar en esa bolsa. Te los enumeramos a continuación. ¿Lista para tomar nota?

Los 5 imprescindibles en la bolsa de hospital para el bebé

1. Gorros y patucos o calcetines: Cuando son recién nacidos, los bebés pierden la mayor parte del calor corporal por la cabeza, por eso un elemento que no puede faltar en tu bolsa de hospital para el bebé son los gorros de algodón. Con un par será más que suficiente. A los gorros, no está de más añadir también patucos o calcetines elásticos, que además de ser muy cómodos y prácticos, van a ayudar a mantener calentitos los pies de tu bebé. Es posible que tu matrona o en el servicio de obstetricia del hospital en el que vas a dar a luz te recomienden también meter en la bolsa unas manoplas de algodón. Si es así, no está de más que lo hagas, aunque lo cierto es que es un elemento cada más en desuso. Hasta no hace tanto, se recomendaba el uso de manoplas para evitar que los bebés se arañasen la cara con las uñas, ya que al nacer acostumbran a ser desiguales y, por tanto, arañan con facilidad. Hoy, en cambio, se prioriza la importancia que tiene el sentido del tacto en los primeros días de vida de un recién nacido, lo que ha hecho perder utilidad a estas manoplas. En todo caso, si quieres estar segura de este extremo, no dudes en preguntar a tu matrona.

2. Pijamas y bodies: Tras el nacimiento y el contacto de piel con piel con mamá o papá, en la gran mayoría de hospitales suelen vestir a los bebés con un gorro y ropa del propio centro, para evitar la pérdida de calor que antes hemos comentado. Puedes tener a tu pequeño aventurero con esa ropa hasta el primer baño, que suele tener lugar el día posterior al nacimiento. Para después del baño, no olvides meter en la bolsa de hospital para el bebé dos o tres bodies de algodón y dos o tres pijamas con los que podrás tenerlo vestido y calentito hasta que recibas el alta hospitalaria. Lo de poner dos o tres mudas de cada no es un hecho baladí: como pronto comprobarás, las cacas de los bebés tienen tendencia a escaparse del pañal, así que no será extraño que tengas que cambiarle de ropa más de una vez. Tampoco es un capricho el hecho de que os recomendemos llevar bodies y pijamas, ya que estas prendas son las más cómodas para los recién nacidos y también las que más fácil os lo van a poner a la hora de cambiar el pañal. Y es que, aunque luego lo harás con los ojos cerrados, ¡el arte de cambiar el pañal es algo que se aprende!

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3. Toallitas húmedas y pañales: En la gran mayoría de hospitales suelen dar a los padres y las madres los pañales para cambiar a sus recién nacidos. Es algo que puedes confirmar en tus visitas al área de Maternidad, pero en todo caso, como más vale siempre prevenir que curar, no está de más que añadas un buen puñado de pañales (15-20) en la bolsa de hospital para el bebé. Parecen muchos, pero ya verás que no ocupan nada (¡y que seguramente gastes todos esos y más!). Otra cosa distinta son las toallitas húmedas para bebé, que no es tan habitual que te entreguen desde el propio hospital. Los primeros baños del bebé suelen ser precisamente con una toallita húmeda o con una esponja, en ningún caso con jabón. Las toallitas húmedas también te servirán para limpiar a tu recién nacido tras sus primeras cacas. Es recomendable que éstas, a poder ser y en la medida de lo posible, sean toallitas específicas para recién nacidos, ya que su composición es más suave y cuidadosa con la piel.

4. Ropa de abrigo (arrullos o muselinas): Nazca en verano o en invierno, aunque especialmente en este segundo caso, es recomendable que en la bolsa de hospital para el bebé metas también alguna ropita de abrigo. ¡Ojo, que no hace falta que sea un forro polar! En principio, con el clima medio de España, te bastará con un arrullo o muselina de algodón para proteger a tu bebé, pero en zonas más frías es posible que te recomienden añadir incluso alguna mantita. En este sentido, dos consejos fundamentales: en primer lugar, escucha los consejos del personal sanitario, porque no es extraño que en nuestro celo por tener calentito al bebé nos pasemos, cosa que tampoco es recomendable. En segundo lugar, no te confíes si das a luz en verano y añade también una muselina o arrullo. En las habitaciones de los hospitales la temperatura suele ser bastante inferior a la que puede hacer en la calle un día de julio o agosto. Afortunadamente… 😉

5. “Primera puesta”: Esto no es un imprescindible en mayúsculas. Es más, puede que sólo sea una tradición española que en otros países miren con asombro. No obstante, no vamos a ser nosotros quienes pongamos en tela de juicio una costumbre tan arraigada. En España, al preparar la bolsa de hospital para el bebé, no suele faltar lo que se conoce como “primera puesta”. ¿Y qué eso es de la “primera puesta”?, te preguntarás si eres una novata en este tema. La respuesta en sencilla: un conjunto de ropa bonito y especial pensado para el momento en el que el bebé abandona el hospital y sale a la calle por primera vez. Si quieres seguir o no la tradición, es una decisión tuya. Eso sí, si añades una primera puesta en la bolsa de hospital para el bebé, sigue la teoría que comentábamos en el punto de los pijamas y bodies: que el conjunto sea cómodo para el bebé y práctico para vosotros a la hora de cambiar el pañal.

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